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El lago de los cisnes

ACTO 1

En el jardín del palacio

El joven príncipe Sigfrido celebra su cumpleaños con una fiesta en los jardines del Palacio. Nobles acuden para ofrecerle regalos y rendirle homenaje. La Reina madre le entrega un arco de caza, recordándole que está en edad de casarse.
Por eso ha invitado a cinco princesas que le serán presentadas al día siguiente, en el baile dispuesto en su honor. Él deberá elegir como esposa a alguna de ellas.
Sigfrido acepta la noticia con bastante desagrado: está feliz con su vida libre y despreocupada. Al retirarse la Reina, Wolfgang, preceptor de Sigfrido, invita a la corte para que distraigan con sus alegres danzas al príncipe. El joven recobra su ánimo y se une a las espontáneas manifestaciones de sus amigos. Al caer la noche, cuando los invitados se disponen a retirarse, una bandada de cisnes sobrevuela los jardines. Sigfrido, fascinado por esta inesperada aparición, toma su arco y, en compañía de algunos caballeros, se interna en la espesura del bosque siguiendo el rastro de los cisnes.

ACTO 2

Cerca del lago, en el bosque

Persiguiendo a los cisnes, el príncipe llega a las orillas de un lago, donde se levanta el castillo del hechicero Von Rothbart. Ve surgir de las aguas del lago un cisne blanco que se transforma en una bellísima joven. Es Odette, la princesa encantada, que ante la presencia de un ser humano experimenta una extraña inquietud. Antes de que ella pueda advertir al príncipe sobre los peligros que la acechan, llega Von Rothbart, quien ha presentido la amenaza que se cierne sobre su maleficio: durante el día se convierten en cisnes y sólo vuelven a su forma humana por la noche. (El conjuro sólo podrá romperse si alguien que nunca ha amado antes jura amar a Odette por siempre). Sigfrido intenta atacarlo, pero Odette se interpone, implorándole desista de su propósito, ya que la muerte del hechicero implicaría también su muerte y la de los demás cisnes que pueblan el lago. Fascinado por la belleza de Odette, el príncipe la sigue, jurando amarla eternamente. La princesa le entrega una pluma blanca como símbolo de su amor y de su compromiso. Finalmente ha llegado el hombre que podrá liberarla del hechizo fatal. Los cisnes desaparecen, volando hacia la luz del amanecer.

ACTO 3


En la sala de baile del castillo

En el gran salón del castillo todo está dispuesto para el baile. Anunciadas por los heraldos, aparecen las cinco princesas. El príncipe baila con cada una de ellas, pero sus pensamientos están lejos de la realidad y casi no repara en las invitadas. La Reina, preocupada por su indiferencia, invita a las princesas a bailar para él, pero un heraldo anuncia una inesperada visita: es el hechicero Von Rothbart, quien, bajo el aspecto de un noble caballero, presenta a su hija Odile, haciéndola pasar por Odette. El engaño es total y Sigfrido está convencido de que se trata de la princesa Odette. Seducido por Odile, baila con ella y se la presenta a la Reina como la esposa elegida, pero Von Rothbart exige ahora a Sigfrido un juramento de fidelidad. Sigfrido lo pronuncia con firmeza y baila feliz con Odile. En ese momento, a la luz del ocaso, aparece en la ventana la figura de Odette. El príncipe no puede creer lo que ve ante la doble presencia de Odette y de Odile. El hechicero se presenta como tal y, una vez revelado el engaño, el príncipe parte desesperado hacia el lago en busca de Odette. 

ACTO 4

A orillas del lago

Los cisnes presienten un inminente peligro para Odette. Ella llega desolada y sus compañeras intentan animarla. La joven sabe que no recuperará ni el amor ni su forma humana. Sólo la presencia de Sigfrido le impide arrojarse al lago. Aparece Von Rothbart y al encontrar nuevamente reunidos a los jóvenes, desata una tempestad que se abate sobre el lago. Asistido por su mágico poder, obliga al príncipe a hundirse en la profundidad de las aguas. Cree entonces haber triunfado definitivamente, pero Odette, ante la inesperada desaparición de Sigfrido, en un acto de fidelidad hacia su amado, se arroja también al lago. Esta suprema actitud de Odette quiebra el hechizo fatal y el maléfico poder del hechicero. En las ondas del lago aparecen ahora Odette y Sigfrido, reunidos finalmente en la muerte. Juntos ascienden hacia la eterna felicidad.
 
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